Revisión oftalmológica en niños, cuando?

Los primeros años en la vida de un niño representa el período más crítico en el desarrollo del sistema visual. Es importante realizar una primera evaluación ocular al nacer, para descartar enfermedades congénitas, tumores, estrabismos, oclusión de vías lagrimales, etc. Habitualmente esos primeros controles los realiza el pediatra. Si no se detectan alteraciones, la primera evaluación por el oftalmólogo se puede diferir hasta los 2 años y posteriormente una segunda a los 4 años, edad en que el niño colabora de manera más activa.

Las alteraciones visuales más frecuentes en este grupo de edad son los defectos  refractivos, como la hipermetropía, la miopía y el astigmatismo. Estos defectos se caracterizan por provocar dificultades en el enfoque de los objetos y las imágenes que perciben, esta situación puede solucionarse con relativa facilidad mediante la prescripción de gafas correctoras, que proporcionarán una agudeza visual nítida, permitiendo un adecuado funcionamiento y desarrollo de la visión, y evitando problemas irreversibles como la ambliopía (ojo vago).

Existen determinadas situaciones en que los padres deben llevar a sus hijos a una valoración oftalmológica independientemente de la edad:

  • Si el niño presenta una desviación ocular.
  • Si presenta dificultad en visión lejana o cercana.
  • Diferencias en la visión de un ojo respecto al otro.
  • Cefaleas frecuentes.
  • Ojos rojos, secreciones o lagrimeo.
  • Reflejo pupilar blanquecino.
  • Movimientos incontrolados de los ojos.
  • Anomalía de los parpados o las pestañas.
  • Antecedentes familiares de miopía, hipermetropía o astigmatismo.
  • Antecedentes familiares de enfermedades oculares relevantes.

La visión en los seres humanos es un proceso complejo, una buena visión no se mide solamente por la agudeza visual, sino también por otros factores que convierten la visión en una destreza aprendida durante el desarrollo y que capacita al niño para obtener información, identificarla, interpretarla y comprenderla. Los niños que no tienen una buena agudeza visual suelen tener dificultades en el aprendizaje, en los deportes, o incluso en las relaciones sociales con otros niños.

Dr. Gustavo Vincent Pérez

Cloro, sudor y orina en las piscinas causan irritación ocular

Estamos en pleno verano, las piscinas a tope y con ella las partidas de cartas al sol, las siestas a la sombra y los refrescantes chapuzones. Hasta ahí, todo suena estupendamente. Pero lamentablemente el “pack” también incluye otros aspectos no tan bienvenidos, como la rojez de ojos. Y no culpe al exceso de cloro. La verdadera causa que explica esta molestia son las cloraminas, un compuesto químico que se genera por la presencia de orina y sudor en el agua.

Las cloraminas se forman cuando el cloro libre reacciona con compuestos ricos en nitrógeno, y ocurre que orina y sudor son ricos en este elemento. De modo que cuando el cloro libre entra en contacto con ellos, su producción se acelera”, explica el investigador del Internet Interdisciplinary Institute (IN3), de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), Hug March.

Ducha, antes y después

Especialistas en oftalmología advierten, de que a mayor exposición a este tipo de elementos, se incrementa el riesgo a sufrir problemas oculares. La recomendación no pasa solo por limitar el tiempo que pasamos bajo agua, sino por tomar medidas que minimicen los efectos de la cloramina, como usar gafas de natación en la piscina o ducharse siempre, antes y después del baño.

Los niveles de cloramina son más elevados en las piscinas cubiertas. Las altas temperaturas y la falta de higiene de los bañistas son dos de los principales motivos por los que su concentración puede aumentar.

A la rojez de los ojos, el investigador del IN3 añade, que las cloraminas, especialmente bajo la forma de tricloramina, pueden provocar irritación en la piel y también problemas en las vías respiratorias”.

El olor las delata

Como saber si el nivel de cloraminas de su piscina se ha disparado. Tiene dos formas de averiguarlo, una a posteriori, es decir, cuando los efectos de las cloraminas ya son visibles y se han manifestado en forma de ojos rojos; y otra, por el olfato. El típico olor a piscina que sentimos como una tremenda bofetada y lo relacionamos con una administración exagerada de cloro, en realidad es una combinación de orines y cloro. Si la piscina huele demasiado fuerte, déjelo para otro día, si puede váyase al río o a la playa.  Y por supuesto, para necesidades íntimas, use siempre el lavabo!!.

Primavera y conjuntivitis alérgica

Llegó la primavera, una estación maravillosa llena de vida y color pero también responsable de una afección muy incómoda y desagradable para las personas que la padecen, la conjuntivitis alérgica, que como su nombre indica, es una inflamación de la conjuntiva, membrana transparente que recubre la superficie ocular y el interior de los párpados. Es causada por una respuesta excesiva de nuestro organismo frente a un agente externo o alergeno, como el polen, pelo de animales domésticos, ácaros del polvo etc. Puede presentarse sola o acompañada de otras enfermedades alérgicas como la rinitis, la bronquitis asmática o el eczema.

El polen suele ser el alergeno más frecuente, la cantidad presente en aire puede determinar si se presentan o no síntomas, hay más probabilidad de mayores concentraciones de polen en el aire en los días calurosos, secos y ventosos. En los días húmedos, fríos y lluviosos la mayor parte se deposita en el suelo. Otros alérgenos frecuentes son, ácaros del polvo, pelo y descamación de animales domésticos, hongos, cosméticos y medicamentos (especialmente antibióticos).

Cuando los ojos se exponen a estos alergenos nuestro sistema inmunológico los detecta y se genera una respuesta inflamatoria, activándose los eosinófilos y los mastocitos entre otras células, de esta manera provocan la liberación de sustancias como las IgE y la histamina, desencadenando la aparición de los signos y síntomas típicos de la conjuntivitis alérgica.

El signo más característico es el picor, seguido de ojo rojo, papilas en conjuntiva tarsal, lagrimeo, secreción mucosa abundante, edema palpebral, fotofobia y sensación de cuerpo extraño. Suele ser bilateral y puede presentarse solamente en determinados meses del año y se le denomina estacional,  o durante todo el año, llamada perenne.

Diagnóstico de la conjuntivitis alérgica

Para realizar el diagnóstico correcto de una conjuntivitis alérgica debemos tomar en cuenta los síntomas que presenta el paciente, seguido de una historia clínica que valorare los antecedentes personales o familiares de otras enfermedades atópicas como asma, eccema y fiebre del heno. A continuación se realizará una exploración oftalmológica con la lámpara de hendidura, para detectar vasos conjuntivales dilatados, papilas, edema de párpados, secreciones, queratitis, etc.

Una serie de pruebas complementarias podrían ayudar a confirmar el diagnóstico y descubrir el agente causal, podemos realizar una valoración de los eosinófilos y de la IgE en un frotis conjuntival y en el  estudio de la lágrima, también se pueden valorar mediante una analítica completa. Otras pruebas que se pueden realizar son las de provocación conjuntival y las pruebas cutáneas de alergia como el Prick test, esta última consiste en realizar una pequeña punción a través de una gota del alérgeno depositada en la piel de la superficie interna del antebrazo, a continuación se realiza la lectura buscando áreas de enrojecimiento, hinchazón y picor, provocadas por el alergeno causal.

Tratamiento

En las formas leves de conjuntivitis alérgica el tratamiento con compresas frías puede ser suficiente o bien reducir la necesidad de fármacos. El tratamiento médico, suele ser tópico, en forma de colirios; los más utilizados son, antihistamínicos, vasoconstrictores, antiinflamatorios no esteroideos, corticoides tópicos y lágrimas artificiales.

El mejor tratamiento es evitar la exposición al alergeno, los síntomas  suelen disminuir si se reduce la exposición al mismo. En el caso de sensibilidad al polen, deben evitarse las zonas con hierba, árboles y flores,  deben mantenerse cerradas las ventanas del dormitorio y de los vehículos durante la estación polínica, el paciente debe intentar no salir de casa los días con altos recuentos de polen.

Puede conseguirse reducir la exposición a los ácaros del polvo doméstico con las siguientes medidas, limpieza a fondo de la vivienda eliminando el polvo de forma regular, preferiblemente mediante aspiradoras especiales. Evitar cortinas, alfombras y peluches en el dormitorio,  lavar la ropa de cama a más de 60°C,  utilizar fundas impermeables a los ácaros en colchones y almohadas. Evitar los animales domésticos, los perfumes, los maquillajes, y durante las crisis no usar lentes de contacto.

Dr. Gustavo Vincent Pérez

 

Como detectar la miopía en niños

Cuando un niño no tiene una buena visión, generalmente no es consciente de que padece un problema visual. Por esta razón es muy importante que a partir de los 4 años de edad, los padres en casa  y los maestros en la escuela estén pendientes por si existiera alguna señal de alerta que indique que el niño tiene algún defecto refractivo, en este caso miopía. La miopía es un defecto refractivo en el que el ojo es de mayor tamaño de lo habitual para la edad. Como consecuencia, el niño pierde capacidad para la visión de lejos, y suele ser progresiva.

La detección precoz de estos defectos es fundamental en los primeros años de vida cuando se desarrolla nuestro sistema visual. En el pasado no era frecuente ver a un niño con gafas como consecuencia de la miopía. Hoy en día ocurre lo contrario, la miopía es uno de los problemas visuales más comunes y suele evolucionar más allá de la adolescencia. Si no es detectada a tiempo puede ser una de las principales causas de fracaso escolar.

Causas de miopía en niños:

  • Genéticas: la miopía es hereditaria en la mayoría de las situaciones. Se ha comprobado que los padres con miopía tienen más probabilidad de que sus hijos sean miopes.
  • Factores ambientales: la digitalización de la época moderna también ha agudizado la aparición de los defectos refractivos ya desde la infancia por el uso prolongado de los dispositivos móviles, ordenadores o tablets. Un estudio llevado a cabo en China concluyó que en niños de primaria que pasaban 40 minutos adicionales al aire libre tenían un 23% menos de probabilidad de sufrir miopía que los que no lo hacían.

 Síntomas de miopía en niños:

  • Se quejan de que no ven bien la pizarra en el colegio.
  • Se sientan muy cerca de la televisión.
  • Cierran mucho los ojos para ver mejor.
  • No reconocen bien a las personas hasta que las tienen cerca.
  • Dibujan figuras grandes para verlas mejor.
  • Se acercan mucho a los libros para leer.
  • Suelen tener problemas de aprendizaje escolar.

Ante cualquiera de estos síntomas es importante acudir a un oftalmólogo para realizar una valoración visual completa y determinar si necesita algún tipo de corrección óptica (gafas). De esta manera podemos evitar, en la medida de lo posible, la progresión del defecto visual, o bien, problemas de aprendizaje.

Dr. G. Vincent Pérez

Como afectan los ordenadores la visión de los niños

Los ordenadores, las tablets y los móviles, son habituales en el mundo de los adultos… ¡Pero también en el de los niños! La exposición continuada a sus pantallas puede ocasionar visión borrosa, picor de ojos, dolores de cabeza, ojos secos y otros síntomas de fatiga visual. Estas molestias pueden deberse a una iluminación escasa, deslumbramientos, una configuración incorrecta del lugar de trabajo, problemas de visión no corregidos o una combinación de estos factores. Los niños pueden experimentar los síntomas derivados del uso de ordenadores incluso más que los adultos.

Según el estudio “Impacto de los ordenadores en la visión infantil” (Impact of computer use on children’s visión), realizado por N. Kozeis, de la unidad de oftalmología pediátrica del Hippokratio Hospital, de Tesalónica (Grecia), algunos aspectos específicos de la forma en la que los niños usan ordenadores, pueden hacerlos más susceptibles que a los adultos para desarrollar estos problemas. La mayoría de los niños son capaces de realizar tareas que les divierten (por ejemplo, jugar a videojuegos), con una alta concentración, durante muchas horas, hasta que quedan exhaustos, haciendo pocos descansos o ninguno. 

La actividad prolongada sin descansos puede exigir un esfuerzo excesivo de enfoque e irritación ocular. Cuando una persona (un adulto o un niño), pasa demasiado tiempo mirando algo con mucha concentración, la frecuencia de su parpadeo disminuye, lo que impide una correcta distribución de la lágrima y favorece el ojo seco. Por otro lado, el hecho de que las pantallas se coloquen más altas que un libro o una revista, obliga a abrir más los ojos, lo que favorece la evaporación de la lágrima.

Los niños se adaptan bien a diferentes entornos, lo que hace que, con frecuencia, ignoren los problemas. Un niño puede estar mirando la pantalla de un ordenador con una iluminación muy fuerte, sin pensar en cambiar los ajustes de brillo o las circunstancias del entorno, para conseguir una visión más cómoda. Esto puede provocar fatiga ocular excesiva. Además, los niños, a menudo, no son conscientes de que tienen visión borrosa causada por un error de refracción, ya que creen que todo el mundo ve de igual forma que ellos.

Dado que la mayoría de los lugares de trabajo con ordenador están pensados para el uso de adultos, los niños no están cómodos en ellos. Un niño que usa un ordenador en un escritorio o una mesa normal, a menudo debe mirar más hacia arriba que un adulto. Dado que el ángulo de visión más eficiente es el que obliga a mirar hacia abajo unos 15 grados, es habitual que el pequeño experimente fatiga visual antes que un adulto. Por otro lado, los niños pueden tener dificultades para alcanzar el teclado o colocar los pies en el suelo, lo que favorece la aparición de molestias en los brazos, el cuello o la espalda.

Por otro lado el nivel de iluminación para el uso adecuado de un ordenador es aproximadamente la mitad de brillante que el que normalmente se encuentra en un salón de clase. El aumento de los niveles de luz pueden contribuir al deslumbramiento excesivo y a los problemas asociados con los ajustes del ojo a diferentes niveles de luz.

Se debe tener en cuenta que los menores tienen necesidades diferentes a los adultos para usar un ordenador cómodamente. Para reforzar los hábitos de visualización apropiados y garantizar un uso cómodo y agradable de las pantallas, es importante hacer que el niño siga las siguientes normas:

  • Pasar revisiones visuales frecuentes que confirmen de que el niño ve de una forma clara y cómoda. Si usa el ordenador con frecuencia, debe pasar, al menos, un examen visual anual.
  • Hacer un descanso de diez minutos por cada hora que mira la pantalla evitará la aparición de problemas de acomodación e irritación ocular.
  • Ajustar la posición del ordenador a sus necesidades.El monitor del ordenador y el teclado deben ajustarse de acuerdo con los parámetros del cuerpo del niño. La pantalla y la mesa no deben estar situadas demasiado altas y la silla no debe ser demasiado baja. A veces, el niño puede necesitar un taburete para apoyar los pies.
  • Revisar la iluminación para detectar reflejos en la pantalla del ordenador. Las ventanas u otras fuentes de luz pueden crear reflejos en la pantalla. Cuando esto ocurre, el escritorio o la pantalla del ordenador deben girarse en otra dirección.
  • Reducir la cantidad de iluminación en la habitación.Procurar que el espacio en el que se encuentre el ordenador tenga una luz tenue en lugar de una brillante luz cenital.

Dr. G. Vincent Pérez

La cirugía de cataratas puede prolongar la vida

Un estudio realizado durante veinte años con 74.044 mujeres de 65 ó más años de edad, todas con cataratas, encontró que el riesgo de muerte era de un 60% menor entre las 41.735 mujeres intervenidas de cataratas respecto a las no operadas. El estudio fue realizado por Anne L. Coleman y colaboradores en el Stein Eye Institute de la Facultad de Medicina David Geffen de la Universidad de California y publicado recientemente en la revista JAMA Ophthalmology.

Las cataratas se forman poco a poco con el paso de los años y cualquier persona que viva lo suficiente puede desarrollarlas. Es la causa más frecuente de pérdida de visión en personas mayores de 40 años. Los factores de riesgo comunes incluyen exposición a los rayos ultravioletas (es decir, la luz del sol), tabaquismo, obesidad, hipertensión, diabetes, uso prolongado de corticosteroides, miopía extrema y antecedentes familiares.

“La operación de cataratas no solo puede darle una vida mejor a la gente, sino que también puede prolongársela. Las mujeres que intervinieron en el estudio y se sometieron a la operación de cataratas, vivieron más, aunque en general estaban más enfermas al inicio del estudio, tenían más infartos, enfermedad pulmonar crónica, úlcera péptica y glaucoma, en relación a las que no se operaron.

Estudios previos habían mostrado un menor riesgo de mortalidad en los hombres y en las mujeres después de la operación de cataratas. Aunque el nuevo estudio confirma los hallazgos anteriores sobre menos muertes en las mujeres, también fue lo suficientemente amplio para mostrar cómo la operación puede extender la vida. Quienes se habían sometido a la intervención por cataratas tuvieron menor riesgo subsecuente de muerte por enfermedades cardiovasculares, pulmonares, neurológicas e infecciosas, así como cáncer y accidentes.

Al explicar este resultado, Coleman dijo que cuando la gente puede ver mejor, “también puede moverse más y hacer más ejercicio. Puede ver mejor sus medicamentos y los puede identificar correctamente. La operación también mejora el estado de ánimo, también el contraste visual, lo que disminuye el riesgo de muertes accidentales por caídas o en accidentes de tráfico.

Aunque son muy infrecuentes, puede haber riesgos asociados con la intervención de cataratas, estos incluyen infección, inflamación, desprendimiento de retina y visión doble o con sombras. Sin embargo Coleman asegura que la cirugía de cataratas “probablemente es la operación más exitosa con la que contamos en la actualidad, con una tasa de éxito del 98 por ciento” pero por otro lado, comentó,  las ventajas son incuestionables.

Traducción: Dr. Gustavo Vincent

El uso del smartphone en la cama puede provocar ceguera temporal

Usar el teléfono móvil en la cama, en la oscuridad o en condiciones de poca iluminación, puede causar una disminución o pérdida temporal de la visión, según advirtieron expertos.

Un artículo publicado en The New England Journal of Medicine, estudia el caso de 2 pacientes que asistieron al Moorfields Eye Hospital en Londres después de experimentar episodios recurrentes de ceguera temporal. El primer caso involucró a una mujer de 22 años que había tenido problemas de visión en el ojo derecho por la noche durante varios meses. El segundo caso afectó a una mujer de 40 años que experimentó durante 6 meses una discapacidad visual en uno de sus ojos.

Cuando ambas pacientes fueron atendidas por especialistas en la Unidad de Neuroftalmología del hospital, se descubrió que los síntomas de ambas mujeres se desarrollaban minutos después de haber estado visualizando la pantalla de su teléfono inteligente mientras estaban acostadas en la oscuridad.

Investigaciones posteriores mostraron que ambas pacientes, generalmente miraban sus teléfonos móviles con un solo ojo mientras descansaban de lado, y que su otro ojo estaba cubierto por la almohada. Los expertos explican, que si bien un ojo se adaptó a la oscuridad, el otro se acostumbró a la luz brillante de la pantalla del teléfono. Cuando las mujeres volvieron a utilizar ambos ojos, el que había estado mirando la pantalla no pudo adaptarse a la oscuridad, lo que provocó la sensación de pérdida de visión.

Dos de los autores experimentaron la situación por sí mismos, mirando sus teléfonos inteligentes en la oscuridad con un solo ojo y descubrieron que les tomó varios minutos para recuperarse y adaptarse a la situación de oscuridad. Los expertos señalan que en la medida que los teléfonos inteligentes se fabrican cada vez más con pantallas más brillantes, es probable que este fenómeno se vuelva más común.

Fuente: The New England Journal of Medicine.

ICL – Nuevas lentes intraoculares para corregir la miopía

 

Las lentes ICL son una nueva generación de lentes intraoculares para la corrección de la miopía, hipermetropía y astigmatismo. Están fabricadas con un nuevo material denominado Colámero, que es una combinación de “colágeno” y “polímero”. El material es biocompatible, lo que significa que las lentes están hechas para permanecer indefinidamente en armonía con el ojo. Las ICL son fáciles de implantar debido a su estructura blanda y flexible, no se notan, ni se sienten. Este exclusivo material Colámero brinda protección UV dejando pasar la luz visible y protegiendo las estructuras del ojo.

Quiénes son buenos candidatos para las ICL:

  • Pacientes de entre 21 y 45 años.
  • Pacientes con corneas delgadas que no son aptos para cirugía con láser.
  • Pacientes con miopía entre -0.50 y -18.00 dioptrías.
  • Pacientes con hipermetropía entre +0.50 a +10.00 dioptrías.
  • Pacientes con astigmatismo entre 0.5 y 6.0 dioptrías.
  • Paciente sin cambios en su graduación de más de 0.50 dioptrías en un año.
  • Pacientes con riesgo postquirúrgico de ojo seco.

 

 

Qué ventajas tiene el implante de lentes ICL:

 Es reversible: A diferencia de la cirugía LASIK, este tratamiento es reversible. Como solo se trata de implantar una lente, no existe la necesidad de modificar la córnea, pudiéndose volver a la situación inicial en cualquier momento.

Calidad de visión: Proporciona la más alta y previsible calidad de visión respecto a cualquier procedimiento refractivo. Obteniendo los porcentajes más altos de satisfacción entre los pacientes.

La lente es invisible, blanda y flexible: Como se implanta detrás del iris, su posicionamiento en el ojo la resulta invisible, por lo que el paciente ni las ve ni las siente.

No está condicionada por el espesor corneal: Esta técnica resulta óptima para tratar pacientes jóvenes o con espesores corneales muy pequeños, con miopías o hipermetropías altas.

No altera la producción de lágrimas: A diferencia de otros procedimientos como el LASIK, no genera ojo seco y minimizando el riesgo de sequedad ocular secundaria.

La intervención es rápida e indolora: La intervención dura unos 15 minutos y se realiza con anestesia tópica (gotas), la lente se implanta a través de una pequeña incisión de 3 mm que no requiere puntos. Poco tiempo después de la intervención el paciente puede volver a casa, realizando vida normal a los pocos días.

Compatible con vida deportiva: Compatible con el deporte profesional, profesiones de alto rendimiento físico (cuerpos de seguridad), profesiones en entornos exigentes (pilotos, buzos, etc.).

Protege contra los rayos UVA: El material Colámero con las que están fabricadas posee propiedades únicas que brindan protección UVA, al mismo tiempo que dejan pasar la luz natural visible sin alterarla.

Biocompatible: Está elaborada con colágeno natural por lo que el ojo las tolera perfectamente.

Posibles riesgos de las ICL:

Es importante considerar que las ICL están aprobadas por las autoridades sanitarias correspondientes, lo que significa que después de largos y exhaustivos procedimientos de verificación, se han establecido como seguras y efectivas. Como en cualquier intervención quirúrgica pueden surgir complicaciones, sin embargo en el caso de implantes de ICL son mínimas, pero será su oftalmólogo después de valorar su caso en particular quien le explique con todo detalle los riesgos posibles.

Cedilás Oftalmología

Qué son las miodesopsias o moscas volantes?

 

Las miodesopsias, “moscas volantes” o “cuerpos flotantes”, constituyen un síntoma visual muy frecuente. Consisten en la aparición en el campo visual de pequeños puntos o manchas, hilos o telarañas que pueden adoptar distintas formas y tamaños, generalmente son de color negro o gris y suelen desplazarse con los movimientos oculares. Se aprecian con mayor facilidad cuando miramos superficies de color blanco o zonas claras que faciliten el contraste.

La causa más frecuente es el envejecimiento del humor vítreo, se trata de gel que rellena la parte posterior del globo ocular por detrás del cristalino, también se observan en personas miopes independientemente de la edad y en diversas patologías oculares.

En una persona joven el vítreo es un gel homogéneo adherido a la retina, sin embargo, con el paso de los años se produce su envejecimiento y estas adherencias a la retina se van rompiendo provocando un desprendimiento posterior de vítreo. Se forman lagunas de vítreo licuado, agregados de colágeno y condensación o grumos vítreos que son los que finalmente ocasionan las miodesopsias o moscas volantes en la mayoría de los pacientes.

 

 

La degeneración o sinéresis vítrea suele terminar con un desprendimiento posterior de vítreo. Cuando esta situación se presenta, la percepción de las miodesopsias en forma de moscas volantes o telarañas se hace evidente y pueden aparecer destellos luminosos o fotopsias como consecuencia de la tracción que ejerce el vítreo sobre la retina periférica. En estos casos es muy importante acudir al oftalmólogo, ya que un determinado porcentaje de pacientes pueden desarrollar una rotura o desgarro retiniano, que podría provocar un desprendimiento de retina.

Las miodesopsias o  moscas volantes, aunque pueden ser muy molestas, no tienen mayor consecuencia y no suelen tratarse, sin embargo hay ocasiones en que por su tamaño y número, comprometen la visión provocando problemas que afectan la calidad de vida. En estos casos se podría valorar la posibilidad de una vitreolisis con el láser YAG, cuyo objetivo es fragmentar estos “cuerpos flotantes” para que tengan menos incidencia en la visión. La otra opción más radical es la vitrectomía, cirugía que consiste sustituir todo el vítreo, eliminando completamente las miodesopsias. Sin embargo estos procedimientos especialmente la vitrectomía implican riesgos, por lo que solo se llevan a cabo en situaciones excepcionales.

 

Dr. Gustavo Vincent Pérez

Director Cedilás Oftalmología

Degeneración macular, ¿quiénes están en riesgo?

Los médicos y científicos no conocen las causas exactas de la degeneración macular, pero está claro que la enfermedad está íntimamente asociada con la edad, ya que muchas personas mayores desarrollan degeneración macular como parte del proceso natural de envejecimiento del cuerpo humano. Un estudio importante ha encontrado que el riesgo de desarrollar degeneración macular pasa de un 2% en personas de mediana edad, a casi un 30% en personas mayores de 75 años.

La pérdida visual puede ser de moderada a severa, con la posibilidad de que se produzca una pérdida total de la visión central en las etapas finales de la enfermedad. Las personas afectadas empiezan a notar falta de nitidez, percibiendo los objetos borrosos y distorsionados, a medida que avanza la degeneración macular se produce una pérdida de la visión central con la sensación de ver un disco o manchas que impiden ver los objetos situados en el campo central. La visión periférica se mantiene, sin embargo se pierde la habilidad para realizar las funciones y tareas más elementales llegando a afectar seriamente la calidad de vida, de ahí la importancia de realizar un diagnóstico precoz.

Estrés oxidativo y la degeneración macular

Nuestros cuerpos constantemente reaccionan con el oxígeno del medio ambiente, y como resultado de esa actividad, el cuerpo produce unas pequeñas moléculas llamadas radicales libres. Los radicales libres afectan a nuestras células, dañándolas ocasionalmente. Esto se conoce como estrés oxidativo y se cree que juega un papel importante en el desarrollo de la degeneración macular. Aproximadamente, 1 de cada 3 caucásicos tienen cambios genéticos que los hacen más propensos a daños causados por el estrés oxidativo, lo que puede conducir al desarrollo de una degeneración macular.

Herencia y degeneración macular

La herencia es otro factor de riesgo para desarrollar degeneración macular. Las personas con un familiar cercano que tenga la enfermedad tienen una mayor probabilidad de desarrollar degeneración macular.

Inflamación y degeneración macular

Algunos estudios han demostrado que la inflamación (hinchazón de los tejidos del cuerpo) puede jugar un papel importante en el desarrollo de la degeneración macular. La inflamación es la manera como nuestro sistema inmunológico combate infecciones u otros elementos que considere como “invasores”. Pero una inflamación asociada con un sistema inmunológico hiperactivo puede ser un factor de riesgo para desarrollar degeneración macular.

Tabaquismo, presión arterial alta y colesterol anormal, y degeneración macular

El acto de fumar y la hipertensión arterial están asociados con un tipo de degeneración macular denominada húmeda. Algunas investigaciones sugieren que también puede haber un vínculo entre la obesidad y los estados temprano e intermedio de degeneración macular, cuya combinación puede ayudar al desarrollo de un estado avanzado (degeneración macular húmeda). Otro factor de riesgo de desarrollar degeneración macular puede ser la presencia de un nivel anormal de colesterol o tener presión arterial alta (hipertensión).

Recomendaciones

Es recomendable que todas las personas mayores de 65 años realicen un control anual con su oftalmólogo para detectar cualquier signo precoz de degeneración macular. Debe evitar hábitos perjudiciales como el tabaco, controlar el peso y la presión arterial. También es importante no tener una vida sedentaria, hacer ejercicio con regularidad y tener una alimentación sana.

Observe una simulación de cómo es la visión con la degeneración macular.

 

1 2

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR